Santiago, diciembre 17 de 1992.
Estimados/as compañeros/as:
Reciban mis disculpas por la demora de mi respuesta. La verdad es que estaba esperando que decantaran algunos procesos que estaban sucediendo por acá. Ahora ya puedo contarles más cosas.
En primer lugar, el reportaje sobre los anarquistas en Chile que les prometí enviar lo he postergado por una buena razón. Para mi sorpresa apareció un día aquí en la revista una joven mujer periodista que deseaba escribir un artículo sobre los anarquistas de Santiago. Yo la contacté con varios/as compañeros/as a quienes podría entrevistar, entre ellos a Ego. Posteriormente, en una conversación informal que tuve con ella, me expresó su simpatía por el ideario ácrata. Por lo tanto, ante esta situación, decidí congelar mi proyecto en espera de que ella lo escriba. En cuanto esté listo se los enviaré por correo.
Con respecto a la actividad de los adherentes libertarios en Santiago, les puedo contar que existe un grupo de adolescentes que se reúne todos los sábados por la tarde en una plaza de la capital, oportunidad en que Ego les reparte material de propaganda que a él le llega desde el extranjero. Hay otro grupo de jóvenes, unos 15, que formaron una coordinadora estudiantil (secundarios y universitarios), la cual ha comenzado a editar un boletín llamado “El Duende Negro”. También está el Colectivo Libertario de Comunicación, al cual pertenezco junto con otros cuatro jóvenes. En estos momentos estamos proyectando editar cuadernos libertarios sobre variados temas.
Junto con esto, existe otro grupo de personas, profesionales casi todos, que se autodefinen como libertarios, pero en un sentido más amplio de la palabra. Tienen simpatías por las doctrinas anarquistas, pero en los hechos son una mezcla de varias cosas. No obstante, junto a ellos he participado en reuniones y jornadas de la Fundación Clotario Blest, de la Asociación Chilena de Consumidores (Achico) y en el Colectivo por el fin del Servicio Militar Obligatorio (Cosmo). Actualmente estoy a cargo de la realización de un proyecto de revista alternativa (Ciclos), en la cual tendrían voz todos aquellos grupos, organizaciones y personas con una praxis antiautoritaria.
Otro asunto que nos tiene ocupados es la eventual campaña por la “candidatura presidencial” de Manfred Max-Neef, conocido economista y premio nobel alternativo. Él dice orientarse por “un anarquismo filosófico y no en el sentido vulgar”. Lo que ocurre es que la idea de que este académico presentara su candidatura era –para algunos ecologistas- el primer paso para formar un partido verde chileno (tomando como modelos el alemán y el francés). Sin embargo, Max-Neef no aceptó entrar en la inscripción ni en la competencia por los votos, ya que, según él, sólo quiere ser el “vocero de los temas ausentes”, quien hable al país acerca de que existen alternativas al modelo que propugnan en general todos los candidatos presidenciales. Aunque esta propuesta nos satisfizo más que la idea de los verdes, ahora la cosa se ha vuelto a enturbiar. Resulta que muchos de los que están detrás de Max-Neef tienen fuertes ambiciones políticas y, además, son los mismos que en 1989 estuvieron preparando una campaña para que el economista se presentara como candidato a senador por Santiago. Por todo lo anterior, los libertarios estamos participando de este proceso pero con mucha cautela. Lo cierto es que significa un espacio que se abre para difundir nuestras ideas, aunque, al mismo tiempo está el riesgo de convertirse en comparsa de ciertos “alternativos” sedientos de poder. Ante esto, hemos optado por estar “con un pie dentro y el otro fuera”, tratando de que la orientación libertaria de la campaña no se desvirtúe, pero prestos a retirarnos y denunciar la farsa si es que se llega a producir la utilización política que tememos.
Por último, me referiré a la revista El Canelo, en la cual trabajo como redactor. Este medio de comunicación, que se distribuye en los kioscos de las ciudades más importantes del país, es propiedad de la Corporación El Canelo de Nos, una de las mayores ONG (organismo no gubernamental) que existe en Chile. Sus integrantes son en su mayoría profesionales vinculados a partidos de la Concertación (en el gobierno) y otros independientes de izquierda o del llamado “mundo alternativo”. Varios de ellos integran el Consejo editorial de la revista, y el Director es Francisco Vío, quien es el presidente de la Corporación. La verdad es que el discurso de estas personas tiene bastantes elementos “libertarios”, pero la mayoría proviene del marxismo. Como decimos por acá: se sienten que han llegado a las ideas “libertarias” a través de un proceso de gran reflexión y autocrítica interna, pero en realidad están “descubriendo América en el mapa”, pues esas mismas ideas los ácratas las vienen difundiendo desde hace más de un siglo.
Por otro lado, los que hacemos la revista somos tres periodistas jóvenes (entre 25 y 38 años). El editor, Marcelo Mendoza, anarcoecologista, el asistente de edición, Cristián Opaso, marxista “sandinista” y el redactor, que soy yo. Debido a esto, en El Canelo siempre tratamos temas de interés para los libertarios y muchas veces con óptica libertaria. Sin embargo, no podemos identificar completamente a la revista con los anarquistas, por razones obvias. De todas maneras, lo bueno es que siempre hay consenso en el enfoque antiautoritario que debe tener el medio.
En espera de vuestras noticias, se despide de ustedes y les desea salud y libertad
Cristian Sotomayor D.
Amor y Rebeldía
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About Me

- Name: Cristian Sotomayor Demuth
- Location: Chile
Título de Periodista y Grado Académico de Licenciado en Información Social. Pontificia Universidad Católica de Chile.


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