Las amazonas capturaron al príncipe azul
Una cosa son los sentimientos y otra es la forma concreta en que se estructuran las relaciones humanas.
¿No es una contradicción la que existe entre la emoción del amor y el establecimiento de relaciones basadas en la pretensión de exclusividad?
La reproducción social –y cultural- de la especie no es un tema menor en la configuración de las pautas o patrones de relación mujer-hombre.
La matriz reproductora de la sociedad se encuentra en la corporalidad femenina, en su biología.
Para asegurar la continuidad de la especie, es posible la existencia de un pueblo de mujeres, con unos pocos sementales (hoy, con un banco de espermios). Una sociedad de hombres, con un pequeño grupo de mujeres reproductoras está condenado a la extinción. Los clubes de Tobi tendrían que inventar úteros artificiales (como en Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley), lo cual está muy lejos de ser posible. Esta potencial prescindencia del género masculino es lo que ha aterrorizado el inconsciente colectivo de los hombres por milenios, y es algo que ayuda a explicar el machismo. Lo divertido, es que este miedo es nada más que una proyección de la lógica patriarcal, ya que la cultura matrística nunca estaría por subyugar a los hombres.
La única división del trabajo con sustento biológico, es la producción y amantamiento de los hijos. La diferencia de fuerza no es tan importante.
La belleza corporal, la armonía de las formas, las curvas y los contrastes, son bastante más femeninos. Miremos las pinturas de la civilización cretense, una de las últimas en ser invadidas por los pueblos patriarcales. Mujeres con sus pechos a la vista, participando en todo tipo de actividades, incluso en el deporte popular del salto sobre los toros. Qué grato es apreciar un cuerpo femenino moldeado por la actividad física o en el gimnasio. Por qué resulta tan excitante para muchos hombres ver escenas lésbicas o lucha de mujeres?
Los mitos que hablan de las mujeres como de la “hermosa maldad”.
El símbolo, la imagen de
Piénsese en todas las relaciones de dominio que han existido en la historia: amo-esclavo, señor-siervo, patrón-obrero. Los mecanismos de compensación de los segundos, van desde la imitación grotesca del primero, pan y circo, alcohol y drogas, “sacar la vuelta”, el “chupamedias”; robo, hurto o sustracción.
Medítese ahora en ciertas conductas “características” del género femenino:
Cahuineo, copuchas, aserruchadas de piso, “deslealtades”, sapeo, etc.
Celos, posesividad, etc.
Eterna espera del Príncipe Azul.
Reflexiónese en relación al origen del llamado “amor galante”. Según algunos historiadores, habría que remontarse al siglo XII, y al sur de Francia, en donde los trovadores cantaron al romance, inspirados en la relación de vasallaje. De hecho, el beso en la mano era una costumbre que evidenciaba la reverencia que mostraba el siervo hacia su señor. Imagínese cómo deben haberse sentido esas mujeres, encerradas en los castillos, con funciones y roles totalmente secundarios, con cinturones de castidad, abusadas por los jefes y guerreros, que, de pronto, unos poetas las compararan con los señores, las reverenciaran, besaran sus manos, etc. Un excelente mecanismo de compensación.
El club de Tobi. Cofradía masculina. Futbol.
El aquelarre de brujas. Orgías, drogas, viajes, magia, ocultismo, relación con poderes y fuerzas ocultas. Presencia satánica.
Recordemos la caza de brujas, emprendida por
A qué se debe el fanatismo católico en contra del aborto?
Pensemos en la trata de mujeres, en la prostitución, en la lapidación de las infieles, en la extirpación del clítoris.
Si el patriarcado no tiene más de diez mil años, y el homo sapiens sapiens se originó hace unos cien mil años, significa que sólo el 10% de la historia de la humanidad ha estado dominada por los hombres, por el machismo.
¿Crees que es casual que en casi todos los mitos se hable de un pasado paradisíaco, en que el ser humano vivía en armonía consigo mismo y con la naturaleza?
Los primeros pueblos patriarcales, pastores que venían de las estepas euroasiáticas, bárbaros guerreros, exterminadores, genocidas, brutos, no tenían otra ventaja que el uso del caballo y de las armas de hierro. El desarrollo de la escritura y de las civilizaciones se debió a que esos salvajes se apropiaron de buenas tierras y al clima benigno, o a que en esos lugares florecían culturas matrísticas muy avanzadas pero que no tenían sistemas para defenderse de las invasiones.
¿Se han preguntado por qué la derecha, el conservadurismo, los reaccionarios de cualquier color político idolatran la familia y el matrimonio patriarcal?
Porque las respeto, las amo y las admiro, mujeres del mundo, uníos, el futuro de la humanidad y de

